Doble moral
Cuando uno no quiere corromperse, uno no se corrompe. Véanme a mi, que viví cinco años en Vía Venetto rodeada de bares, casinos, prostíbulos, puestos de marihuana, tatuajes y perforaciones, tiendas eróticas, bailarines nudistas, refugios de indocumentados, centros de apuestas, clínicas clandestinas y mercados de piratería. Y aunque no lo crean, en todo ese tiempo, a mi jamás me dio por hacerme perforaciones.
Intimidad
Hay secretos tan guardados, tan profundos, tan oscuros y tan íntimos, que uno sólo se los contaría a un taxista.
Intimidad
Hay secretos tan guardados, tan profundos, tan oscuros y tan íntimos, que uno sólo se los contaría a un taxista.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Y tú qué dices ?