12/21/2016

Roce social

Ahora que estoy haciendo un balance de mi vida, me pregunto cómo fue que pasó esto, cómo es que ya no tengo amigos mecánicos, ni jardineros, ni electricistas, ni plomeros. O cambié de amigos o cambiaron de profesión o se pudieron demasiado intelectuales, pero ahora maldigo la hora en que me puse exquisita. Debí casarme con el llantero de la esquina.
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