Padres perfectos

Hay padres que les reprimen a sus hijos los sentimientos hostiles. Concentran sus esfuerzos en demostrarles a sus hijos su omnipotencia y omnipresencia y tratan de construirle un mundo sin conflictos. Con esta saturación de sobreprotección y negación del conflicto sólo logran bloquear la confrontación generacional y social fundamentales para el desarrollo. Por el contrario, crean individuos cuya etapa de violencia no tuvo otro canal que volcarse a su propio interior en el intento por huir del sofocante narcicismo y pigmalionismo de sus progenitores.
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