In memoriam

Año 2014. Pronto será día de enamorados. Como mi novio de turno me quema con esa desventurada muchacha del centro de campaña, yo respiraré aliviada porque el año pasado la cena me salió por más de 100 dólares y el gentío en el restaurante jurando amor eterno era insoportable. Al volver a casa, vomité. Algo me afectó el hígado y sospecho que fue la factura. Este año será lindo. Ambar y yo haremos espaguetis y sacaremos la mesita para cenar en el balcón. Si la brisa es muy fuerte un bocado de espagueti saldrá volando antes de llegar a mi boca; lo he visto en los 3 Chiflados. Luego me quedaré viendo lejos y me preguntaré cómo estará eso en la terminal de transportes con todos esos muchachos del Panamá mestizo y mulato llevando el invariable osito de peluche blanco con corazón rojo de encajes que dice I love you; y en los ojos, el brillo de la ilusión. Olvidando que el osito es un mandato del mercado, por un momento amaré "lo popular". Brindaremos con ese vino alemán que compré solo porque quiero la botella azul para florero. Kola nos preguntará qué estamos tomando y en un acto de autoritarismo, le diré una mentira verdadera: es medicina. Luego de acostarle, nos sentaremos a ver El Padrino y una vez más me quedaré dormida mientras acribillan a Sonny.

Noche de saudade y yuca hervida

Estoy sentada en mi balcón viendo la luna. Ceno yuca hervida a solas en la oscuridad. De momento recordé que hace mucho tiempo, un señor en el pueblo de mi abuela se comió una cucharacha por estar cenando a oscuras. Pero no lo fue tanto por la oscuridad, en verdad él  estaba borracho. Por suerte ya tiene mujer porque nadie habría querido besar a un tipo que comió cucharachas, pensé en aquel entonces.  Luego recuerdo algo más reciente y me parece que más sublime. Recuerdo que vengo del teatro y que fue una bella noche. No sé porque mientras me vestía elegí un vestido rojo sin mangas y tuve el presentimiento de que sufriría la ausencia de un abrazo rodeando mis hombros. Casi nunca he estado en un teatro con un abrazo rodeando mis hombros. Pero que yo no esté disponible no significa que no anhele ese abrazo. La sensación de frío se disipó pronto con la temperatura del público. Me concentré en la obra. Ya la conocía desde y aun así volvió a conmoverme. Terminé con una extraña sensación de estar llena de amor y de agradecimiento. Por una gran obra, sin duda, y por el abrazo ausente que llegué a sentir. Tal vez era un poco de esa magnífica definición de la palabra saudade: "la eterna presencia del ausente".

Reflectores

A algunos les marea la fama y los reflectores, pero a mi no me marean los reflectores porque desde el autobús yo ya venía mareada.

Fallo

Un degenerado se puso a mandarle a mi novio fotografías de mi pasado turbio, videos indecorosos y hasta audios con jadeos para que el tipo me dejara. Y lo único que lograron fue excitarlo. Ya les he dicho que si me quieren dejar mal parada, lo que tienen que hacer es mandar estampitas religiosas. ¡Principiantes!

El roce equivocado

Ahora que estoy haciendo un balance de mi vida, me pregunto cómo fue que pasó esto, cómo es que ya no tengo amigos mecánicos, ni jardineros, ni electricistas, ni plomeros. O cambié de amigos o el sistema los obligó a cambiar de profesión o se volvieron intelectuales. Ahora maldigo la hora en que me puse exquisita. Debí casarme con el llantero de la esquina.

La mano zombi

Es la mañana de domingo. Nicolás me sacude varias veces hasta que abro los ojos y este objeto me salta en primer plano. Luego, la hermosa voz: 
 -Te hice esta mano de zombi que está despertando. Felicidades, mamá. 
-Qué linda es, le digo mientras regreso del más allá. ¿Qué día es, qué celebramos? 
-Que amaneció, mamá, ¡amaneció!. Y se va corriendo, dejándome a solas con la mano que reverdeció después de la muerte. 

Esperanza

Cuando por fin tuve que aceptar que ya no iba a crecer más, entonces cifré todas mis esperanzas en que los demás comenzaran a encogerse de estatura. Ha sido por años una fantasía placentera.

Salud pública

Fui al seguro. Hay gran demanda de mamografías. Ya se llenaron los cupos hasta finales de febrero. La última mamografía me tocó justo a mí. Todavía no me había retirado de la ventanilla cuando la funcionaria gritó en mi oído: ¡¡Pacientes de mamografía: ya no hay más cupos hasta marzo!! Regresen en marzo o vayan a otra policlínica". Ví a las mujeres dispersarse cabizbajas y lamenté no haberle cedido mi cupo a alguna mujer mayor que yo, pero mi instinto de autopreservación fue más fuerte que mi sororidad. Entonces les propuse que fuéramos a protestar a la dirección médica, pero ninguna se animó, y eso que sólo había que subir una escalera y gritar un poco. Imagínese que les hubiera dicho que lo que habría que hacer es tomarnos el poder. Son mujeres mayores, seguro han sido explotadas por la familia, la propiedad privada y el Estado; están cansadas de cuerpo y alma. Lo comprendí. Todavía no se ha incubado el suficiente estado de disposición social como para dejar de elegir entre uno y otro oligarca o entre una mafia y otra. No ha llegado la hora de la gente, pero llegará "por la razón o por la fuerza".

La cara mala


Intimidad
Hay secretos tan guardados, tan profundos, tan oscuros y tan íntimos, que uno sólo se los contaría a un taxista.


Sombras
Soy un libro abierto, no tengo secretos sombríos ni nada que esconder. He borrado toda evidencia.

Tradición
Provengo de una familia ultracatólica, conservadora, reaccionaria, racista, homofóbica y pro yanki. Por dicha resulté ser una total anormal.


Excelencia
Qué aburrido es comer frutas y vegetales, respetar la autoridad, estar sobrio, andar con pura gente bien, sacar buenas notas, el sexo seguro, llevar la ropa almidonada y aceptar "la voluntad de las mayorías", es como estar muertos... Oh madre, virgen y santa, te confieso que he vivido!

Doble moral
Cuando uno no quiere corromperse, uno no se corrompe. Véanme a mi que viví cinco años en Vía Venetto rodeada de cantinas, centros de apuestas, clínicas clandestinas, casinos, prostíbulos, puestos de marihuana, piratería, tatuajes, piercing, tiendas eróticas, bailarines nudistas y refugios de indocumentados. Y aunque no lo crean, en todo ese tiempo, a mi jamás me dio por hacerme piercing.

Constancia
En realidad si nunca me dí a la bebida, al cigarrillo o a las drogas ilícitas, no ha sido por fuerza de voluntad ni por moralismo alguno. Lo que pasa es que siempre he carecido de la disciplina y la constancia necesarias para cultivar tales vicios. Nunca llegaré a entender cómo hay gente que sin falta puede fumar todos los días, beber todos los fines de semana o terminar una maestría. En verdad hay gente admirable.

Traicioneros
Como yo también ha traicionado, supongo que era un trato justo. Nos quitamos las camisas y nos vimos las espaldas: en cada quien, un sinfín de puñaladas. Deberíamos sacar un seguro contra puñaladas, pero nadie querría asegurarnos.


La realidad se impone
Acostada en el piso boca arriba voy meditando profundamente y es en esa profunda soledad filosófica cuando todo el poder reflexivo de mi ser es capaz de hallar en ese momento su única verdad: "Tengo que pintar ese techo"

Li Bonita

Me siento mal, quiero mi cama. Ahí donde es posible flotar en un mar de estrellas y volver a nacer. Anda, léeme a Sabines. Aquel hombre de México me abrazaba y me leía a Sabines. Me decía Li Bonita. Fue hace mucho. Los hombres ya ni abrazan, pero él me abrazaba por todos los que jamás lo harían. ¿Sabes de qué trabajo Li Bonita? Buena pregunta después de un mes, ¿de qué trabajas? Soy Secretario de Estado. ¿Del pinche Fox? Pos sí. ¡Maldita sea, sos de derecha! Pero lo perdoné, porque me abrazaba y me acariciaba el pelo y me decía Li Bonita y era grande y yo pequeñita, y me escribía cuentos en los que la muchacha se llamaba Li. ¿Qué más me has ocultado; tienes esposa verdad? No hablemos de eso Li Bonita, déjame que te cuide. Y me leía en sus brazos y las líneas eran maravillosas y mis enfermedades imaginarias se iban disipando. Pero han pasado muchos años y estoy en Tegus, harta, sola y enferma.  Entonces un fantasma me abraza, una voz me visita y comienza a leerme: "Los amorosos callan, el amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable..." y me voy quedando dormida en un abrazo imaginario, en un abrazo grande, y yo pequeñita.

El caro precio

Día lindo. Rumbo a las esclusas de Miraflores. Voy manejando con el rock y la sonrisa. Supongo no es tan lindo para quienes trabajar por Clayton es una penitencia, pero para mi una reunión allá es un paseo a disneylandia. Siempre me tardo más de la cuenta en volver a la oficina porque me quedo tonteando en el camino y paro a cada rato para observar cualquier cosa o hacer alguna foto. Ya le he confesado a mi jefe y se encogió de hombros pues le importa los productos: Allá tú, es tu tiempo, luego tú misma debes compensártelo. Y sí, siempre me toca pagar caro la menor distracción, pero las pago con gusto porque es pagar el precio de la felicidad.

Vaticinio

Hace varias semanas le pregunté al tarot si me iba a volver a enamorar. Claro que sí -me dice-, tendrás una gran pasión con un artista. ¡Nooo, no, por favor, fuerzas del universo, por lo que más quieran: un artista no! Lo último que necesito es un desempleado.

Indígenas

Antes de la llegada de los invasores, los indígenas no eran indígenas, eran lo que eran. Aunque la raíz indi parte de un error, yo uso el término Pueblos Indígenas porque lo que reivindico no es tanto el origen étnico y territorial, ni el haber llegado primero al continente. Lo que reivindico son los más de 500 años de lucha y resistencia como clase pueblo frente al opresor hegemónico. Por eso el día de los pueblos indígenas de Abya Yala no lo deciden las Naciones Unidas, lo marca el día uno de la invasión y el exterminio: 12 de octubre de 1492.

Sra. Vivian

Ya he hecho toda una carrera en esto de dar hospedajes. Casi me siento como la madre de Forest Gump, solo espero no tener que acostarme con el director de la escuela. Por ahora las inquilinas me han compensado con creces la falta de un marido co-proveedor y sin celos ni engaños en juego. Por las demás necesidades, una cuarentona se las arregla por sí y ahora hasta tengo en el cable unos canales porno. En cuanto a trabajos pesados he hallado apoyo en el personal del edificio. Hice buenas migas con el señor Etelvino que tiene una cuchilla de McGiver y ni qué decir con la joven Adelina que mide como 1 metro 80 y hasta me ha declarado solemne: "Sra. Vivian, usted es una de mis mejores amigas en este edificio". Después de eso yo no tengo corazón para decirle que no me llamo Vivian. Total que podría serlo porque la nueva inquilina me dice ya Sra. Vivian también. Cero y van dos. Le consulté a Migomisma por este nombre falso y se encogió de hombros, así que lo tomé como un visto bueno. El nombre importa pero no me contiene. Es esta esencia indescifrable, esta libreta nueva, el regreso a mi pequeño jardín y estas furiosas ganas de vivir. 

Tierra Santa

El otro Sinaí
El veía con temor que mi fuego era un fuego extraño que jamás se extinguía. ¿Sería una visión producto de todas las drogas que se había metido? De cualquier modo había llegado la hora de cruzar el umbral, así que le llamé por su nombre y le dije: 
-- Acércate, pero quítate la ropa porque la cama que tocas, santa es.
(De mi versión de La Biblia, Libro del Éxodo)

Jueves Santo
Después de una madrugada maldita, fue delicioso coger el sueño de 4 a 7 y despertar apacible como si no hubiesen ya escombros en mi alma. Lástima que al rato comenzaron a taladrar y martillar en el piso de arriba. Tengo ganas de subir a decirles que lo que hacen es un pecado imperdonable porque hoy Jesús de Nazareth padecía ya suplicio. Podría hacerlo, ellos no saben que soy agnóstica. Hasta podría acusarlos con Mel Gibson. También podría llamar al administrador para decirle que hoy muchos estamos ya en días de descanso, pero se va a acordar que le debo el mantenimiento del mes y saldría trasquilada. Me tendré que bajar al jacuzzi hasta mediodía, así no tenga el menor deseo de agua y burbujas. Y en este jacuzzi ni siquiera dejan beber para olvidar. Esto no es vida. Por suerte todavía queda el push button del Paris, Y recordad lo que decía Ciorán sobre París: "el único lugar en el que la desesperación es agradable". Ahora el metro hasta le pasa por encima a ese motel y la gente te pasa saludando.

Sincretismo
Llegó la semana santa. Estoy lista para quemarme la boca de tanto comer pescado salado para gorrear dulces raros en las casas ajenas y para ver "películas de dios" con traducción en acento catalán. Cierto que soy agnóstica pero la gente que me rodea no y el discurso hegemónico tampoco. Algo tengo que sacarle a la dominación. Mi abuela amaba las "películas de dios" y yo amaba a mi abuela. Eso explica -en parte- el sincretismo.

Peregrinación


Después de Carnaval es la fiesta del Nazareno de Atalaya. Cada año pongo un puesto de café en el pueblo y atiendo cantidad de gente. Básicamente para humillar mi soberbia y cazar historias. 39 grados de calor en el día,  pero la noche es helada. De madrugada le despacho a algún policía solitario que me da reporte de situación. Mis mejores clientes son los indígenas Ngäbe-Buglé, que a esa hora duermen en alfombra humana sobre la yerba de ese gran parque alrededor de la iglesia. El Opus Dei, las cadenas de televisión y los políticos pasarán temprano al día siguiente con la familia, la propiedad privada y el Estado. El pueblo viene por la fe, los microempresarios vienen por el negocio de la buhonería y las instituciones vienen por el negocio de la dominación.

Resistencia

De la cuenta de facebook de mi institución me han pedido amistad. Por supuesto que se las negué, no faltaba más. Por todos es sabido que a la gente del trabajo es mejor mantenerla a raya en facebook. 
-- Cuidado y se van a enojar -me advierte preocupada mi tía. Pero le digo que pierda cuidado, que la solicitud la mando yo misma. 
-- Y entonces para qué te la mandas? -me dice. 
-- ¡Pues por el puro gusto de decirles que no!

Preparación

¿Se acuerdan cuando dijeron que un día todos hablaríamos un idioma universal llamado esperanto? Pues para estar listo, un amigo mío aprendió esperanto. Y se quedó esperanto.

Ideas raras

Me llevan de visita a una casa. No me gusta visitar pero fui. Yo no iba a decir nada, pero cuando empiezan a ofrecer bocadillos mi acompañante les dice que yo no como carne. Ok, linchamiento aproximándose en 3-2-1... El primer comentario fue el primero de siempre: "Yo sí que no podría dejar de comer carne". Luego el segundo comentario esperado, normalmente viene de alguien más joven y casi genuinamente inocente: "¿Y por qué no comes carne?". Nunca digo la verdad porque los lastimaría y se ofenderían bastante así que digo alguna mentira piadosa, esta vez uso la más piadosa de todas: "Por salud". Suspiran aliviados de que no sea una de esas personas con ideas raras. Pero aun así vino el tercer comentario, el de la coerción, el de la vendeta; también esperado pero solo en interlocutores vulgares: "Pues en esta casa se come bastante puerco y carne y al que no coma eso no le damos comida, el que no come lo que le sirvo aquí se muere de hambre". No se preocupe -les digo- me he asegurado de que mi vida no dependa de ningún totalitario.
Se me quedan viendo. No saben qué es totalitario. Pero como la cosa ya se puso tensa, les digo que debo marcharme porque tengo una reunión en favor del matrimonio gay. Pelan los ojos descubriendo el monstruo que tenían en frente. Subo al auto y Migomisma viendo por el retrovisor me dice: ¿Te fijaste lo que se quedaron haciendo? Están tecleando sus smartphones para buscar en google la palabra totalitario. Jajajaja, pendeja. Y nos vamos Migomisma y yo riéndonos por el camino, definitivamente las únicas que podemos estar juntas.

La voz interior

Migomisma me despertó a las 2 de la mañana. Qué fastidio con tanto sueño y frío. Debe ser que quiere pensar en la muerte. O en el amor, en que no está hecho para mi. O en las cuentas por pagar; eso sería cruel porque ni siquiera es quincena. ¿Será por sexo? Miro al hombre que tengo al lado, pero si lo despierto a esta hora para sexo y no tiene ganas me mandará por un tubo. ¿Será que quiere que me masturbe? ¡Oh no, ya sé! Va a dictarme algo hermoso, un mensaje sublime tal vez. Y es entonces cuando me permito escuchar su voz grave y serena hablarme desde el fondo de mi: "¡Conecta el celular, pendeja, que mañana sales corriendo temprano y lo tienes descargado!".

Hemeroteca

Durante el régimen militar, los doctores Rómulo Escobar Bethancourt y Juan Materno Vásquez fueron ministros de Estado. El primero, ministro de Trabajo y Rector de la Universidad; el segundo, ministro de la Presidencia y de Gobierno y Justicia, además de Magistrado y escritor. La oligarquía rancia de la época, a través de sus medios de comunicación, denunciaba ferozmente el peligro de tener a estos dos ministros "comunistas". Diversas personalidades de izquierdas transitaron por cargos públicos pero no habían advertencias tan encendidas en su contra. Lo que no decían los medios y lo que en realidad hería de muerte a los aristócratas era que estos dos ministros eran negros.

Angela

Hace un tiempo, me armé de valor e invité a un tipo a salir, pero luego lo desinvité. Es que él no me conocía y solo vio mi foto de facebook y enseguida me rechazó. Pero después parece que le dio por mirar el resto de mis fotos de perfil y me dijo que cayó en cuenta que la de la primera foto no era yo, que todo era un error y que siempre sí quería salir conmigo lo antes posible. 
-- Lo siento bróder, quién te mandó a no conocer a Angela Davis.

Abogados

Por apoyar a unos amigos que estaban en la contienda, primera vez me dirigí a votar a las elecciones del Colegio Nacional de Abogados, elecciones en las que los abogados y abogadas agremiados en dicho cuerpo eligen a su nueva junta directiva. Después de hacer mi larga fila como todos los demás, me salen con que no puedo votar. Me indigné y les dije que iría a instancias más altas. Enseguida varios profesionales del gremio se fueron aglomerando y se formó la algarabía:
-- ¡Oye, dejen a la colega votar! -gritaba uno. 
-- ¡Eso es una injusticia! -exclamaba otro.
Pero fue inútil. Ya saliendo me abordaron los periodistas: 
-- ¿Qué piensa hacer? Yo estaba muy conmocionada así que les dije que aún no lo sabía. 
-- ¿Pero qué razón de peso le han dado? interpeló otro. 
-- Ninguna, joven. Simplemente se han empeñado en no dejarme votar porque yo no soy abogada.

Mejor el río

Dicen que no hay que dar el pez sino enseñar a pescar. Pero yo le apuesto a la toma de los medios de producción y a la organización política, porque quien concentre medios de producción y capacidad de violencia, se apodera del río y su destino. Acá nada es regalado. El Estado burgués no le regala al pueblo NADA que la clase económica que lo controla no nos haya robado antes a la milésima potencia. Los subsidios al pueblo son un grano de arena en el mar de subsidios que se le da al gran capital. Y en este país los impuestos que no pagan los ricos, los cubren el Canal de Panamá, los impuestos de los consumidores y los impuestos de la clase media profesional. Urge una reforma tributaria progresiva. Aquí los ricos explotan mano de obra barata, bajos impuestos, daños ambientales y encima exportan el excedente. No nos equivoquemos, acá l@s trabajador@s subsidian a la patronal y no al revés.

La Copa Rota

"¿Por quién dobla la pelota?" Claro que un penal tramposo da para detestar a un equipo adversario por los próximos mundiales y por generaciones enteras porque el rencor futbolero también tiene categoría histórico política, pero lo que está podrido es el sistema. La profunda crisis de legitimidad institucional y la hegemonía de poderes fácticos también se expresa en el fútbol. Otro escenario de evidencia de una crisis global de poder, el arraigado autoritarismo y su modus funcional, la corrupción. Pero se va terminando la era de los colosos invencibles, se acerca la hora de las insurrecciones, de la volteada del tablero, la re definición de las reglas del juego. México, su pueblo, sigue doliendo por el genocidio que vive y Panamá sigue viviendo el secuestro de una pandilla de gánsters de las 15 familias que concentran el poder económico y político. "¿Por quién doblan las campañas? Doblan por tí"

Run away

Ayer que conducía para la oficina me le metí a un taxi, pero a los pocos metros el tipo me dio alcance y se puso junto a mi coche. Bajó el vidrio y me dijo algo con un gesto algo afable, no parecía que quería golpearme. Me repetía algo pero yo llevaba la música un poco alta. "¡¿Qué cosa? No le oigo!". Maldita sea, voy a tener que bajarle a mi Aerosmith en lo mejor de Janie's Got A Gun.
-- ¡Sí, ¿Qué cosa?! 
-- ¡¡Que eres preciosa!! --dijo el muchacho.
Cómo se atreve a decirle eso a una enemiga jurada del acoso callejero -pensé. Pero me agarró fuera de base y no digo nada. Y corro dizque a encender el aire dañado y a subir el vidrio.
-- ¡¡¿Dime cómo hago para llegar a tu corazón?!! -todavía me grita agarrándose el pecho.
Yo pienso en cirugías de corazón abierto mientras Migomisma se queda viendo cómo nos alejamos del tipo más guapo que había visto en toda su vida. Olvídalo Migomisma, acoso es acoso y no hay que ceder. Y arrancamos a toda velocidad...
♫ Run run run away... ♪ Janie's got a gun ♪ Janie's got a gun ♫

Reforma católica

La Iglesia Católica está en aprietos y ha perdido millones de adeptos. Le estoy escribiendo al Papa Pancho cómo resolverlo:
1- Dejar de chingarse la sexualidad de la gente, comenzando por los curas que quieren coger y como no los dejan se vuelven degenerados.
2- Borrarse todas esas idioteces contra las mujeres.
3- Dejar de ser tan ladronazos y paladines de los neoliberales.
4- Que hagan las hostias de chocolate

La creación de un mundo

Cuando leí Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez, era una niña. Le presté atención a cada detalle y recuerdo que cuando narró la escena en la que Luisa Santiaga aferró la mano de su hijo para atravesar a toda velocidad una plaza, pude sentir la angustia, el carácter y la mano huesuda de mi propia madre y me dije: esta mujer es la madre del escritor. Muchos años después, cuando me obsequiaron Vivir para contarla, el autor revela que Luisa Santiaga era su propia madre y él era el chico al que arrastraba de la mano. Sonreí satisfecha, no por haber adivinado, ni que fuera gran vaina, sino por afirmarme una fe en la literatura. Para mí, el triunfo de la literatura -como el de la música- no es vender libros y discos, sino alcanzar el poder de colocar al otro en el estado emocional del autor o autora de la obra. Además de la difícil tarea de crear un mundo, lograr que otros puedan entrar a él. Algunas pocas veces hay quienes lograron más: que los otros interiorizaran este mundo fugaz eternamente. Quienes llegan a crear eternidades ya pasaron al nivel de diosas y dioses, aunque seguramente ni les importe o nunca se dieron cuenta, como Van Gogh o Bizet.

Meditaciones metamateriales

Tuve una hija hace 20 años, desde entonces no duermo. Tuve un hijo hace 4 años, desde entonces no me peino. Soy ojeroza y despeinada por eso, no por esnobismo. La vida me regaló piernas cortas para una cancha muy larga. Detrás, los lobos. No puedo dejar de correr. Detenerse a llorar sería lujoso. Las crías no esperan, cualquier especie lo sabe. Es menester estar incólume hasta el día de tu muerte. Y aun esa tarde lluviosa es probable que tengas que ayudar a cargar un rato tu propio féretro. Ñatore May las hay también en la ciudad cuando ya no sabes de mimos ni de besos y descanso jamás tuvo tu cuerpo de animal. Me pregunté si la diferencia entre un amigo al que quieres y un amante al que quieres radica solo en acostarse. O si estar de vacaciones radica solo en no verle la cara a cierta gente por algunas semanas. O si la diferencia entre descansar y morirse, radica solo en no volver a abrir los ojos. Y una vez más, los abres.

Todos juntos

Un pretendiente me ha pedido que hiciéramos algo medio pervertido: que nos intercambiáramos las fotos de nuestros 4 últimos(as) ex. El me mandaba las fotos de "las suyas" y yo la de "los míos". Entonces recordé que la única foto buena que tengo de mis últimos ex es una en la que están los 4 juntos abrazándome. Sí, tengo esa rara cualidad de poder sentar a mis novios y ex novios en la misma mesa sin que se peleen. En esto me baso para sostener que es a mí -y no a esa cuerda de inútiles- a quien deberían poner al frente de las Naciones Unidas. Pero al final no le mandé ninguna foto, porque creo que él no lo comprendería, pensaría que yo soy la pervertida. Este mundo no está listo para tanta paz.

Desmontando el arma

No me haré la estúpida, pues no es la primera vez que lo hago. Lo hago siempre y además ex profeso. Cada vez que voy frenando el coche en la fila de ciertos semáforos, se escucha como si montara un arma, más bien cuatro armas: clac clac clac clac. Soy yo poniéndole el seguro a cada puerta. Pero esta mañana mi otra voz me lo ha echado en cara: ¿pero qué haces estúpida? ¿qué es lo que quieres decir con esto? ¿que estos vendedores de limones y los limpiaparabrisas son criminales y corres peligro? oh vamos, si tú misma trabajas con los informes de criminalidad y no has registrado un secuestro, una violación, ni un solo homicidio perpetrado por un vendedor de limones o por un limpia-vidrios. Y si es tan inconsciente por qué no lo haces cuando los chicos y chicas rubias se te acercan a repartir volantes en el semáforo de Calle 50. Y así, cada cierto tiempo me toca pillarme in fraganti con el doble discurso y me toca tomarme a mi misma a cachetadas, por eso siempre llevo las mejillas rojas. Esta tarde cuando me acerque al semáforo de los vendedores de limones sudaré frío. Será la hora de la verdad, la hora de comprobar quiénes son los limoneros, pero sobre todo: quién soy yo. Por las mejillas, lo sabrán todo.

20 años

Hace 20 años nació mi niña cuando yo misma era una niña. Y partimos en la dura búsqueda de un refugio sin chantajes y un plato de lentejas. En un mundo que a algunas les tocó de Disney, a otras nos tocó de Dogville. Es casi un milagro que mi hija se haya constituido en una mujer sólida y maravillosa, que no se asusta ante la sangre, que igual puede ponerme en orden a mí que a un caballo, vacunar pavoreales, hacer una necropsia y todavía oler a perfume. Ella me agradece por haberla traído hasta aquí y yo le sigo la corriente, porque ambas sabemos que es ella quien me ha salvado la vida cada día durante 20 años.

Un par de espinas

En una de esas, la nueva mujer de un ex me llama furiosa para decirme que ya sabe exactamente la clase de mujer que soy por las cosas que escribo. Mi respuesta fue sencilla:
-- Ni que tú pudieras leerme.

Aclaro que dije que mi respuesta fue sencilla, no dije que fuera inofensiva. Recordad que como la rosa de El Principito, soy pequeña, estoy sola en mi pequeño planeta y sólo tengo este par de espinas para defenderme.

El hijo rubio

Sabía que no tendría que haberme oscurecido tanto el cabello, pero no recordaba por qué. Ahora cada tonto me pregunta que si mi hijo (ricitos de oro) es hijo de un gringo... Y aunque no hay que dar explicaciones, como no quiero que crean que soy gringuera me pongo a decir que en realidad soy cuarterona media casta y castaña-afro-ngäbe, que si vieran a mi abuela y mi madre que fulas que eran y no sé qué más sandeces como si pidiera perdón por no parecerme a mi hijo (en realidad somos muy parecidos). Y luego decir que dios me guarde de ser gringuera, que si mi tía hasta peleó en la invasión, que yo protestaba afuera de La Embajada... Pero ya me harté de esas preguntas tan fuera de lugar en una zona de convergencias como lo es el istmo, y cuando vengan otra vez a preguntar, he resuelto decirles que le pregunten a la patrona, porque yo sólo soy la que cuida al niño.

"Nubes blancas que más tarde llorarán"

Se supone que leeríamos mirando al mar, pero no contábamos con que recién habían terminado el corredor sur y aquel café a las orillas de Panamá Viejo había caído en el abandono. Los únicos clientes éramos nosotros y una docena de moscas. El Poeta y yo nos miramos decepcionados, por gusto nos habíamos fugado de la oficina. Contemplábamos la lama y los restos de cemento cuando El Poeta me dijo: "Cuánta poesía elaborada es capaz de contener cierta música popular". El viento nos traía por ratos una canción de salsa de aquella orquesta colombiana que en pleno auge de la salsa sensual había logrado conquistar el mercado sin tener que narrar el acto sexual, sino el estado emocional de los amantes sobre una trama a menudo filosófica y un consistente poder metafórico. Esa fue nuestra poesía de la tarde: "como el río cuando va buscando el mar y lo espera allá en el fondo su lugar, sé que arriba en el cielo brillarán nubes blancas que más tarde llorarán". Era del grupo Niche, lo que significa que el poema (más bien la suma de tres poemas distintos) pudo haberlo escrito cualquier trovador pobre y haberlo vendido a la autoría de Jairo Varela por un par de pesos. Con la desesperación de los que se encuentran en el fondo de su vida se han tejido grandes fortunas y grandes éxitos. Yo sé lo que es dejarse robar una autoría y aún peor, lo que es verse obligado a venderla. Salud por la música, por los libros, por los grandes discursos y todos los creadores que murieron detrás en el anonimato.

¿Quién paga?

No sé cómo el próspero negocio de la explotación sexual comercial no ha quebrado en Panamá. De todos los hombres con los que he intercambiado alguna conversación sobre el asunto, ninguno declara haber pagado jamás por trabajo sexual. ¿Qué raro, no? Con tan poca clientela es casi un milagro que tal actividad siga en pie. Eso está igual que los testimonios de los que han peleado a los puños. Uno se pregunta a dónde estarán los que pierden las peleas, porque los que narran su versión de la historia resulta que siempre la han ganado. A juzgar por los miles de testimonios que he colectado en la vida, no he conocido a ningún tipo al que le hayan dado guante y a ninguno que haya pagado por sexo.

"Dónde están los ladrones"

En su última visita al país, mi nuevo jefe alemán me preguntó por qué áreas vivían principalmente los criminales en Panamá. Estuve tentada a mentirle pero le dije la verdad: "Por ahí mismo por el hotel donde tú te hospedas, en el área bancaria." Como que no me creyó mucho, pero es lo mismo que le pasó a la mayoría del mundo: el capital financiero los cogió desprevenidos.

El llavero

Cuando fui a llevar mi auto a la agencia para el revisado, me fijé que el agente encargado de atenderme tenía en el bolsillo del pantalón el llavero de una campaña contra la violencia hacia las mujeres. De inmediato me generó simpatía. Pudiendo llevar cualquier otro llavero había elegido precisamente esta causa, así que no resistí y se lo hice saber: "Joven, lo felicito por llevar ese llavero a la vista del mundo. Yo tengo uno igual". Al joven le brillaron los ojos y se me acercó como si fuera a besarme o como si fuera decirme un secreto: "Señora, éstas son sus llaves, que me las acaba de dar".

A simple vista

Estaría bien que me lo hubiera hecho mi abuela, pero que yo misma me haya comprado mis únicos zapatos, en una talla y media más grande, es el colmo de la tacañería. Me quedan flotando y me la paso torciendo los tobillos y arrastrando el paso para que no se me salgan tanto. Hoy que entré al banco lleno, el guardia me miró y se acercó a una cajera señalándome: "Por favor, atienda primero a esa joven que está mal de las piernas". Y no es la primera vez. El otro día estaba en una fila protestando junto a los demás clientes por lo demorado del servicio y un señor muy amable también me llevó al frente: "Oigan, por consideración atiendan siquiera a esta joven que está embarazada!". Ya no me pongo más ese traje.

Pajaritos preñados

Desde las 3 de la mañana despierta, velando el sueño de mis hijxs que están enfermos. En un par de horas, a cocinar y luego al trabajo a despejar montañas de proyectos y a concertar con diversas fuerzas e intereses. Luego volver a casa a limpiar, cocinar y curar. En esa hora de pausa iría al jacuzzi a relajarme pero hoy no habrá tiempo. Iría al balcón a fumar pero no fumo, así que me desquito en la cama escribiendo un poco. Dejo todo en orden y hago otra ronda de vigilancia antes de agarrar el sueño medio sentada. En eso timbra en el chat algún tipo para hablar de amor o para decir que vio mi perfil en feisbuc, que le gusto mucho y que soy divertida. Le advierto que me está leyendo al revés, que no soy divertida, pero el sujeto sigue, así que aprovecho para hacer presupuesto porque ahora debo elegir entre comprar el microondas o la impresora. En eso todo se va apagando y a lo lejos recuerdas que alguien te estaba hablando de amor. Ya al otro lado del sueño, tu otra voz te repite el título de un viejo poemario: "Poemas abstractos para una mujer concreta".

Concierto

Mañana voy a un concierto. Yo nunca he ido a un concierto. En Alemania iba a ir a un concierto pero duraba cuatro noches y mi billetera sólo duraba tres. De todas maneras no era buena idea escuchar a Wagner más de tres noches seguidas no fuera a ser que me entraran ganas de dominar Europa. Mañana no sabré qué hacer en el concierto porque es algo moderno y yo pienso que en estos conciertos la gente aplaude durante la interpretación y a mí no me gusta mucho aplaudir. También pienso que saltan y gritan y a mí no me gusta eso. Es decir, sí me gusta, pero no en ese momento. Hay músicas para dar gritos pero hay música como para decirle al prójimo: "Cállense; que no ven que estoy sintiendo?" Hasta parecerá falta de apoyo, apatía o que no me gusta el cantante, cuando a mí lo único que me entusiasma de toda esa empujadera es el talento del cantante. De cualquier modo será muy emocionante, por el gusto que me voy a dar mañana de decir esa frase que ya no esperaba decir en la vida: esta es mi primera vez.

"Apacienta a mis ovejas"

Siempre por cien años el mismo acto tonto que de inocente no tiene nada: la presentación de la elite económico-política gobernante, el inconstitucional desfile del ejército, el racista desfile de las polleras y la siempre arbitraria bendición católica. La plebe dócil aplaude orgullosa de compartir la simbología común, de no estar solos. Y todo con tal fervor como si se acabara de firmar la independencia. Esa es la idea, que se asuma en lo inconsciente el pacto liberal-conservador como el amo natural del destino de toda una nación. Eso es hegemonía, dominar a una colectividad sin tener que usar la fuerza física, convencer a una mayoría de que el proyecto de unos cuantos es el proyecto de todos. La gran estafa de La Familia, la Propiedad privada y el Estado.  Al final, más aplausos, bebidas estrella azul y hot dog para la plebe.

Mundial

Me preguntan que si le voy a Colombia o a Brasil. A ninguno porque estoy en franca resistencia ante esa 'fiesta del mundo'. La cantidad de niñas y niños que han sido violados este mes en Brasil como parte de esa fiesta y la matanza de niños de la calle no me permite andar saltando metida en una camiseta amarilla. Después que digo eso, el grupo interlocutor me mira con rabia, sé que me quieren linchar pero en este siglo y en este lado del mundo les queda difícil, una persona inconveniente amenaza con arruinarles la fiesta, están heridos en su simbología común, su salvación de la soledad. No se preocupen -les digo-, si ustedes son capaces de soportar lo que a mi me importa y yo soy capaz de soportar lo que a ustedes les importa, créanme, no habrá guerra. Nos despedimos y seguimos nuestros caminos, cada cual con su verdad. Ellos acompañándose, yo sola.

Mis jugadores favoritos

Estoy contenta porque ahora a mi segundo ahijado también lo acaban de firmar los Marlins de Miami y hoy salió del país para unírsele a su hermano. Mi ahijado más grande me acaba de chatear que ayer perdieron frente a los angelinos, pero que él metió un home run. Mi ahijado más chico es lanzador, todavía es menor de edad y ya tiene una velocidad de 90. Y pensar que crecieron en una tierra de nadie. Cuando vuelven a su 'favela' los otros muchachos dicen: "Abran paso, nadie se meta con los guerreros". Esto tiene su connotación porque ellos son de apellido Guerrero y ciertamente son guerreros. Aún con sus logros no uso estos ejemplos para afirmar que es factible salir adelante en entornos altamente violentos. Y no es factible usar este tipo de ejemplos porque ellos no son el común, ellos son excepcionales y la excepción confirma la regla. Millones de jóvenes jamás tendrán una oportunidad para triunfar en base a sus distintos dones y esfuerzos, ni siquiera al goce mínimo de sus derechos.

Fuera de serie

Bah!, me he encontrado a otro ex resentido que me ha dicho que me creo fuera de serie. Yo sonrío incapaz de negar los cargos. Además ya estoy acostumbrada a lidiar con tipos que no estaban muy seguros sobre si me querían a mí o si querían ser como yo. Algunos hasta me lo dijeron tal cual: "Yo quisiera ser como tú". Cuando una escucha esa confesión ya sabe que la cosa no terminará bien, que hay una herida patriarcal irreparable en ciernes, que estoy frente a un sujeto que ya va sospechando que no es ni la mitad de hombre que yo. Uno más que ha cometido el error de querer medirse con su compañera colosal y competirle. De ahí la rabia. Es bastante comprensible; cuando el sujeto no logra dominar al objeto de su afecto, entonces lo ama y lo odia a la vez. Y, para qué negarlo, hay objetos amados ineluctables. Oscar Wilde sí las tenía claras: "¿Cómo vas a ser feliz con alguien que te trata como a una persona normal?"

Causal de divorcio

Oh, qué rica ensalada. Otra suculenta cena anti marido. Mi ex marido número cinco lo explicó como pudo durante el juicio de divorcio: "porque dígame usted señor juez, qué hombre que se respete, criado a punta de arroz con poroto con macarrón con gallina guisada y tajada, puede admitir esto como comida? Y mi mujer insistía en que yo cenara este poco de pastos a los que ella hasta les ha puesto el nombre de otro hombre: césar" .

Solo escribir

Algo tarde 
Estoy empezando a trabajar en serio un poco tarde. No solo porque ya son las 9 de la mañana, sino porque ya tengo 39 años. Pero no siento que he perdido el tiempo. Estaba fermentando mi carácter y descubriendo mi estilo. Pero ni siquiera con los que boté mi tiempo, perdí el tiempo, porque como escribió García Márquez: no hay nada de este mundo, ni del otro, que no le sea útil a un escritor.

Concursos
Confieso que los concursos literarios en realidad me resultan repugnantes. Sin embargo, ahora pienso concursar, pero sólo por una razón moral muy profunda y muy humana: el premio en efectivo.

Vocación
Tal vez debería dedicarme a otra cosa, pero eso no depende de mí, sino de los bancos. Ya sólo me falta un año para comprar mi libertad, entonces huiré lejos a escribir, ¡sólo escribir!

En especie
Éramos pobres y yo amaba leer.  Tenía ocho años, un metro de altura, estudiaba en una escuela macartista y el premio de redacción  era ya casi mío, pero la maestra me pidió eliminar la frase "masas populares". Fruncí el ceño, sentí la castración a mis ideas. "Solo quiero ayudarte, es para que ganes" -me dijo. Pero como vio que no me convencía me dijo en el oído: "El premio es en libros". Y gané.

Estímulo literario
Pongo ese cd de Grieg y avanzo otro capítulo de mi novela. Otra vez empiezo a escribir, presiento la genialidad, pero la gotera del grifo me hace sentir miserable. Luego escucho un reggaeton lejano, borrachos peleando, frenos, pitos y hasta la cama del vecino rechinando incesante contra mi pared. Terminaré mi libro pese a ello. O tal vez, gracias a ello.

Carta
Limpiando, encontré la carta de un ex. Ya imaginas lo que hice con esa carta, ¿verdad? Exacto, le corregí todas las faltas de ortografía.

No es juego

Juegos impunes
Lo terrible es llamarse padres y madres progresistas y que le sigamos regalando a las niñas puros juguetes de bebés y cocinitas y no les demos juegos de lógica, planetas, puentes, autos, fábricas, granjas, aviones y barcos. A los medios de transporte en particular les atribuyo una gran importancia en la construcción de sentidos de dominio sobre lo público, los medios de producción y la búsqueda del poder. La construcción o no de esos sentidos en el promedio tiene efectos irreversibles. Los biberones y las cocinitas están buenos un rato pero siempre y cuando se les asignen absolutamente por igual a los niños que a las niñas. Llamar a nuestras hijas princesitas (por más que nos resulte lindo) tampoco es inocuo, porque cuando en las familias del sistema patriarcal la hija es princesa, tácitamente el padre es el rey. La sociedad igualitaria se construye tanto en la estructura como en la superestructura. Esto ante la presión de las instituciones sociales y el mercado nos plantea un conflicto (lo sé), pero hay que aprender a echarle una nueva mirada al conflicto y esa mirada no puede ser la negación del conflicto. Recuérdelo bien: no hay juguete inocente y no hay juego que quede impune.

Metamorfosis
Una chica de 12 años dijo que mientras en un hogar hubiese una mujer, un hombre no tendría por qué estar cosiendo su ropa. Más de veinticinco años después, me veo al espejo y me pregunto qué fue de aquella tarada y sonrío complacida de ver la clase de fiera en la que se ha convertido.

Clases de natación

12 años de piscina en el colegio y no aprendí a nadar ahí, sino cuando un tío muy maldito (que en paz descanse) me lanzó al voraz Río Pacora, junto con dos perros "para que aprendiera de ellos". Y hasta el día de hoy nado como perro, cero elegancia.

Objeto de afecto

Cada vez que paso por esa calle, saco la mano por la ventana y le doy una madreada con el puño cerrado a aquel balcón lleno de plantas. Ahí viví hace 6 años y lo dejé, es cierto, porque no llenaba todas mis necesidades, pero aún así, yo le quería. Sé que no es cosa de gente juiciosa pero cuando el sujeto no puede dominar al objeto de su afecto, entonces lo ama y lo odia a la vez. Y si no fuera porque me cogerían presa, hasta le metía una pedrada.

Cualquier nombre

Me han llamado Ileana, Iliam, Liliana, Mariam, Lucy, Ilka y hasta me dedicaron un libro que cuando lo abrí decía: Para Yadira, con toda admiración. (Ese me jodió el libro). Algunos de los tipos que me van a tirar los perros recién me conocen me dicen cosas como: "Liliana, me interesa cada detalle de ti". Y ya con los días se van dando cuenta que la regaron con ese detalle de mi. Mi abuela les advirtió que conmigo cuidaran cada palabra, pero no les dijo que también cada letra. Pero es cuando alguien me ha dicho Lilibeth, que me ha resultado imposible seguirle el hilo a la conversa. Veo la boca moviéndose, pero todo se silencia alrededor y enseguida siento que mis pies se levantan de la tierra como si me desconectasen de la fuerza de gravedad. Hasta me veo flotando en un traje blanco de astronauta, casco y todo. Me cuesta volver. En fin, cuando alguien llama cualquier nombre de mujer siempre estoy alerta porque la cosa puede ser conmigo. Cuando alguien por fin llega a decirme Lilian, entonces empiezo a ver hacia los lados dudando, hasta que me señalan con el dedo: "Sí, sí, tú misma". Y me quedo recordando a mi tía Tere, hace veinte años con sus cerveza en la mano, cuando al enterarse de lo que yo había hecho, me fustigó: "Te vas a arrepentir. Jamás debiste quitarte mi nombre".

Condecorados

Hay defensores de campesinos que luchan y hay campesinos que luchan. Los defensores y asesores son tan importantes como un pueblo que lucha, pero no más importante. Los organismos de derechos humanos, sin embargo, prefieren interactuar y hasta premiar a los "defensores" antes que a los sujetos centrales, sobre todo cuando ese sujeto central es un representante popular. Eso puede revelar la posición real del organismo, en el fondo funcionalista, positivista y antipopular.

Nacimientos

No me gusta visitar a bebés que acaban de nacer. Primero, porque no hay derecho a meterle tanta bacteria de plano. Segundo, porque es un acto egoísta para la sola satisfacción del adulto. Tercero, porque si de cariño y preocupación se trata, mejor es preguntar cómo están la salud del bebé y la madre o cooperar con mano de obra o algún insumo útil. Cuarto, porque hay padres histriónicos que gustan de llamar la atención como si hubieran parido al mesías, y a esos menos les corro gusto. Quinto, porque mi abuela dijo que todos esos shows eran puras payasadas burguesas y no es fácil contradecir a mi abuela.

En Panamá, 12 de cada mil niños y niñas nacidos vivos mueren antes de su primer año de vida. 42 mujeres mueren por cada 100 mil nacimientos. La mitad de los niños y niñas menores de 6 años viven en condiciones de pobreza. 

Cada diciembre

Esencia y ritual
"Me gusta la navidad" "No me gusta la navidad". Ambas afirmaciones pueden coexistir en un mismo sujeto. A uno puede gustarle un ritual pero no su esencia y fundamento. O gustarle la esencia y fundamento pero rechazar el ritual. En otras palabras, yo soy agnóstica y no celebro la navidad, pero si de Ismael Rivera y tamales se trata, eso ya es otra cosa. El sincretismo, al fin y al cabo, también es una forma de supervivencia. Dudo que encuentres una anticlerical que cuide con más afecto su colección de tarjetas de felicitaciones navideñas; porque yo no creo en dios, pero creo en los que me quieren y me han querido.

Presupuesto 
La madrugada del 25 de diciembre cuando ya se habían aquietado los cohetes, puse una silla en mi balcón a oscuras y me senté a la turca a respirar y a contemplar en el horizonte, los pocos árboles y los edificios. En el glamoroso balcón contiguo, mi vecino todavía encorbatado se asoma con una copa de champán y al verme sola en mi oscuridad me mira con compasión. Nunca me ha hablado pero le ví asomar una media sonrisa de lástima hacia mí. Habrá pensado: "Pobre mujer, no tiene nada para navidad". Su presencia era tan fuerte que no pude seguir con mi yoga y le ofrecí una media sonrisa de lástima hacia él mientras pensaba: "Pobre tipo, toda la fortuna que se ha gastado este mes y Jesús de Nazareth ni siquiera nació en diciembre".

La puerta

Recuerdo cuando en mi infancia una vecina o el cartero tocaban a la puerta y te traían tarjetas y postales de navidad. La familia no se quién se acordó de la tuya y te mandaba su tarjeta con los mejores deseos de la familia tal. Si una familia que conocía a la tuya estaba repartiendo tarjetas y a tu casa no le entregaban era como estar malditos. Señal de prestigio pues, era poder clavar en tu puerta toda la colección de tarjetas; era la prueba de que eras apreciado o al menos reconocido. Son de esos rituales que ya no volverán porque con las tarjetas de internet esa espera y esa zozobra no existen... y la puerta jodida a punta de tachuelas tampoco.

Navidad y muerte

Con motivo de la Navidad, los niveles de producción, consumo, derroche y desperdicio son una burla al hambre, la pobreza y la injusticia que padece la mitad del mundo. Si se cuantificase la ruindad asociada a las celebraciones navideñas no me extrañaría que estos comportamientos alcanzaran las dimensiones de un genocidio.

Roce social

Llegué a vivir en un barrio de alta criminalidad, lugares en los que corrían las drogas, todo tipo de tráfico ilícito, violencia contra las mujeres y menores, un entorno con la peor clase de delincuentes que uno se pueda imaginar. Así es señores, yo llegué a vivir en un barrio de multimillonarios. 

Intelectuales

Voy a tener que crear una feria popular del libro en la terminal de buses. Además de los libreros de siempre, me llevo a todo Salsipuedes, al mercado negro de libros, a las comunidades no occidentales y a todos los que tengan libros que quieran donar, canjear o rematar, precisamente a precios de feria. Pero esta Feria de Atlapa si sigue así va a ser muy buena para culturizar burgueses o para pasarse un rato en las tardes a hacer el típico "show de inteligentes" mientras nos felicitamos los unos a los otros, poniéndonos mutuamente condecoraciones de intelectuales. Como Juan Pablo Castel el de El Túnel, algunos somos incapaces de pertenecer a ningún club de destacados.

Nombre de pila

Mis amigos de la clase media ascendente les ponen a sus hijos e hijas nombres de reyes católicos. Mis amigos de la plebe les ponen nombres con "Y". Mis amigos progresistas les ponen nombres de sus íconos históricos o nombres exóticos o indígenas. Mis amigos evangélicos les ponen nombres hebreos. Mis amigos bogotanos les ponen un nombre en inglés y el segundo en español, como el mítico y legendario "John Jairo". Oligarcas y aburguesados les ponen nombres en español pero con apodo en inglés: Guillermo "Billy", Roberto "Bobby". Y mis amigos aristocráticos, jaja, es broma, yo no tengo amigos aristocráticos.

Los chicos tras de mi

Nunca imaginé que al haber alcanzado cierta edad y estabilidad en mi vida, tantos muchachos iban a asediarme. A veces me han correteado hasta dos chicos en un mismo día. Yo no sé si es que ellos se pasan la voz de que una está disponible o qué. El otro día estaba con mi novio y tuve que alejarme porque me da pena que me oiga en esos tratos. Y no niego que la tentación es grande y he estado a punto de caer un par de veces, incluso hasta por lástima, como con el chico que me estuvo llamando toda la semana pero por fin tuve la determinación de responderle lo mismo que a los demás: "No joven, lo siento, pero no me interesa agarrar más tarjetas de crédito"

Reencuentro

Me invitaron a un reencuentro generacional y de una generación que ni era la mía. Lindo detalle pero para variar no pienso ir. En esos eventos la gente sufre mucho tratando de que nadie sospeche que ha fracasado. Encima, el motivo de la reunión es nada porque ya nada les une y para poder llenar ese vacío solo les toca repetir enfermizamente: "te acuerdas...? te acuerdas...? te acuerdas...?"

19 de septiembre

Hoy cumpliría años mi madre. Fanática religiosa, crítica ácida y total intuición. Vegetariana, apocalíptica, de verbo inmisericorde. No tuvo amigos. Odiaba las visitas, el chisme y la indecisión. Dibujaba mal y no tenía madera de escritora pero declamaba a Bécquer, bailaba mambo y daba discursos enardecidos dignos de cobrar taquilla. Soñó ser diplomática en la ONU, amaba los libros y llevaba registros detallados de cualquier cosa. Fue ella quien me dijo que mi hijo había caminado a los 15 meses con 2 días a las 11:27 dando 15 pasos. Llamaba la atención por lo delgada y por llevar una trenza infinita. Nos declaramos la guerra por 20 años y nos profesábamos hiriente fervor. Nunca la vi tan firme e imponente como aquella mañana en la bandeja de la morgue. Murió sin saber que ella era dios.

Luto

Cuando murió mi madre yo no era capaz de estar tuiteando mi dolor, pero no dudaré de la profundidad de quienes hacen duelos espectaculares. Si bien, no hay como la muerte de un ser amado para llamar la atención, mi abuela que era enemiga de los aspavientos, tenía una frase infalible para asegurar el control durante cada muerte cercana: "Al primero que llore con bulla, le meto un pescozón"

Padres perfectos

Hay padres que les reprimen a sus hijos los sentimientos hostiles. Concentran sus esfuerzos en demostrarles a sus hijos su omnipotencia y omnipresencia y tratan de construirle un mundo sin conflictos. Con esta saturación de sobreprotección y negación del conflicto sólo logran bloquear la confrontación generacional y social fundamentales para el desarrollo. Por el contrario, crean individuos cuya etapa de violencia no tuvo otro canal que volcarse a su propio interior en el intento por huir del sofocante narcicismo y pigmalionismo de sus progenitores.

Salud ante todo

Dice el doctor que en las mañanas no es bueno levantarse de golpe, sino poco a poco. Se lo diré a mi jefe para que sepa que si llego tarde es por prescripción médica.

Mujeres de mi vida

Ambar
Alguna noche de pobreza con mi hija de seis años en aquel viejo apartamento y después de poco comer, nos acostamos a mirar el techo.
 - Mamá: ¿Por qué será que las personas no podemos ser totalmente felices?
Me reincorporé enseguida para responder con la gran maestría que una pregunta así demanda, pero ella adivinando mis intenciones, me hizo una señal de alto con su pequeña mano:
 - No mamá, yo no pienso que tú sabes la respuesta, yo sólo quería que supieras mi pregunta.

Dioselina
Hoy cumple años una mujer cuyo recuerdo me estremece: la mujer que cuidaba a mi niña (y pienso que también a mi). Era una de las personas más analíticas, sagaces y refinadas que he conocido. A veces me pregunté cómo era que trabajaba para mí y no al revés. Charlábamos muchas horas, cenábamos juntas y nos turnábamos los oficios. Cuando perdí mi trabajo en el gobierno, le dije que tenía que despedirla. Pero Dioselina dijo que me seguiría hasta el fin del mundo, y las dos mujeres partimos juntas a una vida de precariedad que duró varios años. Nuestros ojos brillaban, pero nunca nos vimos llorar. No he vuelto a saber de Dioselina, pero cada 14 de abril brindo por ella.

Manuela
Mi abuela entró a la tienda del barrio y se puso a mirar los periódicos que estaban a la venta. La tienda estaba llena y el dueño salió a regañarla a toda voz: "Oiga doña, pague el periódico si quiere leerlo!" Mi abuela le dijo que ella no lo lo estaba leyendo y él volvió a emplazarla: "Claro que lo está leyendo sin haberlo comprado". Entonces mi abuela le aclaró: "Yo no estoy leyendo joven, porque yo no sé leer, yo sólo estaba mirando los monicongos"... Uf! Casi linchan al tipo por insensible, y mi abuela se retiró sonriendo porque ella era escritora, pero allí nadie lo sabía.

Mujeres de mi vida 2

Cecilia
Anoche, tarde me llamó mi prima de crianza y comadre para darme una noticia. Se me heló el alma, ya uno sabe que a esas horas no es nada bueno. Y ella, mujer, pobre, negra, semirural, de escolaridad básica, abandonada por el esposo a su suerte sin un centavo, con dos hijos y dos hijas y otra hija que ni siquiera era de ella, y su madre recién enviudada; las dos mujeres batiéndose contra el mundo estos dos años más duros de su vida, atravesó mi ser cuando su voz quebrada en llanto me dice: "Ay Comadre, a su ahijado más grande, me lo acaban de firmar en liga profesional Los Marlins de Miami! La otra semana se va del país y solo le falta la maleta"

Elba María
Un verano antes de entrar al colegio, mi madre le regaló un bolígrafo a mi hermano. Como yo estaba en el cuadro de honor y él no y además me gustaba mucho escribir, aquel gesto me hirió demasiado, porque encima, mi madre que era una mujer fervorosa, hizo de la entrega toda una ceremonia. Y tragué. Hace algunos años, recién nos conocimos, mi progenitor me regaló un bolígrafo. Nunca me habían regalado un bolígrafo! Y era rojo! Mi progenitor, que ignoraba aquella otra historia nunca se habrá imaginado como su regalo no sólo le perdonó décadas de ausencia, sino que me borró una vieja herida. El bolígrafo es un regalo de respeto; me tomó tiempo entender que, al fin y al cabo, mi madre no lo había obsequiado a su hijo favorito, sino al único hombre de su vida.

María Dolores

Aquella tarde de diciembre, Mi Comandanta y yo, nos recostamos en el jardín a mirar el cielo infinito de Yucatán. Le dije lo mucho que me gustaba un tipo al que yo jamás me atrevía a decirle nada. Se quedó callada un rato con su cigarrillo y al rato empieza a hablar como para sí misma. Me dijo que tenía muchas memorias y conclusiones histórico políticas sobre el conflicto armado, pero que a su edad, a veces sólo era capaz de mirar al pasado con rabia y decirse: "Hum, debí tirarme a aquel"

Al borde de la realidad

La Prima
En el campo una señora a la que le dicen "La Prima" nos dijo acongojada que el funcionario no la quiso incluir como beneficiaria del programa del subsidio para adultos mayores en pobreza, denominado "100 a los 70", y en cambio a su hermana Emilia sí la incluyeron. 
"Pero Prima, eso no es justo!" -le decimos. 
"Bueno, eso mismo le dije yo al alcalde, pero me dijo que no, y no, y no" -relata La Prima. 
En mitad del parque y bajo el inclemente sol del mediodía, nos quedamos un rato en silencio pensando un poco en qué hacer. Entonces La Prima remata: "Y dice que no insista porque no me los van a dar hasta que cumpla los 70!"

Anestesia

He decidido retornar al negocio de la familia. Mi abuelo y mi padre fueron anestesiólogos y, casualmente, he visto un local que me sirve perfectamente para tales propósitos y en dos turnos distintos: en la mañana pondré una iglesia, y por las noches una cantina. Ya lo decía Bakunin: "Para escapar de su miserable suerte, el pueblo tiene tres caminos. Los dos primeros son el bar y la iglesia; el tercero es la revolución social"

Método científico
Mientras camino por Paitilla, voy trazando ideas en el aire para una investigación sobre acoso sexual. Y verifico que este libro de Metodología de la Investigación que llevo conmigo es la herramienta más infalible, pues llegando al centro médico, un pervertido se lanza a tocarme. Sin pensarlo dos veces, le caigo a librazos y el sujeto huye espantado. No cabe duda que la práctica modifica la teoría y viceversa.


El ladrón imaginario
Cuando llegué a París, el taxi me dejó en una pensión de mala muerte. Me resultó hermosa, entiéndelo, esta tercermundista de poco más de un metro de estatura había llegado por fin a París. Me advirtieron que en esa pensión robaban en la noche, pero yo igual estaba tan contenta que en la noche estaba esperando a conocer al ladrón para preguntarle de qué ciudad venía, qué libros leía, en qué prisiones había estado, pero no llegó nada.

Afecto

Antes, su primer instinto en las mañanas era acariciar a su pareja o buscar una taza de perfumado café. Ahora, este sujeto despierta y enseguida salta sobre el android, y siente un gran alivio al  verificar que está bien, que sigue a su lado y seguramente alguien le escribió algo mientras dormía. No sólo llena así su vacío existencial, también es su ilusión de sentirse amado y su única posibilidad de ser famoso.

Crío cuervos

Crío cuervos
No es que las palomas sean mansas, lo que pasa es que no tienen garra y colmillo. No me gustan las palomas, son una fiera castrada. Cuantos genios y librepensadores no fueron acribillados en la cuna del pensamiento por sus propios progenitores temerosos de su autonomía. Prefiero criar cuervos, aunque un día me saquen los ojos.

Decencia
Soy una mujer decente y recta porque todos mis hijos tienen el mismo apellido: el mío.

So sorry!

Hijo mío: por el mundo al que te traigo,  te pido perdón.


Alerta
Tuve una hija hace dos décadas, desde entonces no duermo. Tuve un hijo hace cinco años, desde entonces no me peino.

20 años
Hace 20 años nació mi niña cuando yo misma era una niña. Y partimos en la búsqueda de un refugio sin chantajes y un plato de lentejas. En un mundo que a algunas les tocó de Disney y a otras nos tocó de Dogville. Es casi un milagro que mi hija se haya constituido en una mujer sólida y maravillosa, que no se asusta ante la sangre, que igual puede ponerme en orden a mí que a un caballo, vacunar pavoreales, hacer una necropsia y todavía oler a perfume. Ella me agradece por haberla traído hasta aquí y yo le sigo la corriente, porque ambas sabemos que es ella quien me ha salvado la vida cada día durante 20 años.

Método
Por años estuve chantajeando a mi hija dándole 5 dólares por libro que leyera. Hace poco recibí una llamada: "Mamá, qué libro quieres que te lleve?". Mi hija sin decirme nada, se había inscrito en la biblioteca nacional y saca un par de libros por semana. Por la emoción le digo que algo de Hemingway y al rato llega con Adiós a las Armas. Corro a abrazarla y para no quebrarme ante ella le digo: "Es que me gusta mucho Hemingway". Ella sabe que es mentira pero me sigue la corriente. Criar hijos es duro, pero criarlos siendo anti sistema es más duro todavía. Décadas de guerra sin poder decirle adiós a las armas ni por un minuto.

Mustangs
Ayer mi hija tuvo su primera necropsia. Y aún cuando pasó semanas atendiendo a la yegua, ayer mantuvo una conducta muy científica. Mientras otros estudiantes palidecían, ella inyectó, palpó vísceras, cerebro, ovarios, colon, en medio de un charco de sangre y materia fecal. Luego se comió su emparedado. Cuando la recogí se lavó con alcohol y se subió al carro descalza, pensativa todo el camino. Nunca conocí a alguien tan majestuoso como un caballo ni tan majestuoso como mi hija.

Ni Madres
Al rol de la maternidad no hay que sacralizarlo; por el contrario, hay que politizarlo y colocarlo en su justa dimensión. Si hay que hacerle justicia a las madres, no es por ser santas, ni por ser seres virtuosos, sino por ser mujeres sobre explotadas por la sociedad. Por eso el capital, las iglesias, su sistema educativo y sus ejércitos, promueven ferozmente el culto a la madre, para perpetuar todas las formas de violencia y control que operan sobre las mujeres, tengan o no tengan hijos, con el sometimiento de nuestros cuerpos y la división sexual del trabajo.

Puro Love

Amor concreto
Hace un par de años mi novio de entonces, con quien vivía, me regaló un anillo de compromiso. Por buen rato lo llevé en mi mano, hasta que decidimos refundar nuestra alianza sobre bases más concretas. Así que lo vendimos y compramos biberones, pañales, libros y mucha cerveza.

Robamarido 
Esa palabra robamarido suena chistosa pero además es falsa. No se puede robar un marido. Las personas no nos pertenecen. En el capital todo es cosificable, todo es mercancía y los esposos y esposas creen pertenecerse. Eres mío, soy tuya -dicen, y luego se juran barbaridades. Luego cuando uno de los dos decide meterse con otra persona, la anterior se arroga el título de propietario, de primer dueño y se convence de ser la víctima de un robo o una usurpación. La idea de todo eso es que nadie pueda renovar sus expectativas ni cambiar de deseos por el resto de sus días.

Subdesarrollo

Aquel amante y yo llevábamos una vida de privaciones. Por ejemplo, esa habitación sumamente caliente que nos obligaba a pasarla desnudos. O ese colchón tan deteriorado que nos obligaba a dormir encaramados para sortear los alambres. Y qué decir de la escasez de agua que hacía obligatorio el ducharse juntos. Y como ni teníamos cable de tv ni internet, pos tocaba leer, escribir, pasear, emborracharnos o inventar juegos. Todo eso es lo que alguien alguna vez llamó ¡las ventajas del subdesarrollo!

Trabajo forzado
Hay un tipo que sigue molesto conmigo porque yo no lo quise de marido pero es que hace algunos años cuando me pretendía me hizo una confesión espeluznantemente reveladora. Me dice: "Mira linda, yo por tí soy capaz hasta de trabajar"

Marido ajeno
No he sido del todo franca. Cuando a una compañera se le ha ocurrido celarme con su marido, no he sido capaz de confesarle que en realidad la mayoría de los maridos de las compañeras me resultan unos idiotas y farsantes que no se las merecen. Y que cuando me quedo observando al tipo no es porque me guste, sino porque no entiendo cómo una se aguanta a  tipejos así.

Primera noche
Mi cama es un campo de batalla. Primera noche juntos. Sábanas enredadas. Almohadas húmedas. Pechos inflamados. Lucha por el control. Ropas rasgadas y toda clase de fluidos. De milagro amanecimos vivos, él entre mis piernas y yo rendida. Tal y como yo lo deseaba, mi hijo recién nacido resultó ser terrible.

Razones
Encontrar por fin al amor de tu vida y poder hablar de sus más profundos sentimientos viéndose a los ojos y saber que no están juntos por sexo o dinero o poder o política, por esnobismo intelectual o por obsesión, sino por todo eso.

Sexo
Para el marxismo, el sexo es la objetivación del amor. Entonces camaradas, seamos más objetivos.