La cara mala


Intimidad
Hay secretos tan guardados, tan profundos, tan oscuros y tan íntimos, que uno sólo se los contaría a un taxista.


Sombras
Soy un libro abierto, no tengo secretos sombríos ni nada que esconder. He borrado toda evidencia.

Tradición
Provengo de una familia ultracatólica, conservadora, reaccionaria, racista, homofóbica y pro yanki. Por dicha resulté ser una total anormal.


Excelencia
Qué aburrido es comer frutas y vegetales, respetar la autoridad, estar sobrio, andar con pura gente bien, sacar buenas notas, el sexo seguro, llevar la ropa almidonada y aceptar "la voluntad de las mayorías", es como estar muertos... Oh madre, virgen y santa, te confieso que he vivido!

Doble moral
Cuando uno no quiere corromperse, uno no se corrompe. Véanme a mi que viví cinco años en Vía Venetto rodeada de cantinas, centros de apuestas, clínicas clandestinas, casinos, prostíbulos, puestos de marihuana, piratería, tatuajes, piercing, tiendas eróticas, bailarines nudistas y refugios de indocumentados. Y aunque no lo crean, en todo ese tiempo, a mi jamás me dio por hacerme piercing.

Constancia
En realidad si nunca me dí a la bebida, al cigarrillo o a las drogas ilícitas, no ha sido por fuerza de voluntad ni por moralismo alguno. Lo que pasa es que siempre he carecido de la disciplina y la constancia necesarias para cultivar tales vicios. Nunca llegaré a entender cómo hay gente que sin falta puede fumar todos los días, beber todos los fines de semana o terminar una maestría. En verdad hay gente admirable.

Traicioneros
Como yo también ha traicionado, supongo que era un trato justo. Nos quitamos las camisas y nos vimos las espaldas: en cada quien, un sinfín de puñaladas. Deberíamos sacar un seguro contra puñaladas, pero nadie querría asegurarnos.


La realidad se impone
Acostada en el piso boca arriba voy meditando profundamente y es en esa profunda soledad filosófica cuando todo el poder reflexivo de mi ser es capaz de hallar en ese momento su única verdad: "Tengo que pintar ese techo"
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