12/21/2016

La mano zombi

Es la mañana de domingo. Nicolás me sacude varias veces hasta que abro los ojos y este objeto me salta en primer plano. Luego, la hermosa voz: 
 -Te hice esta mano de zombi que está despertando. Felicidades, mamá. 
-Qué linda es, le digo mientras regreso del más allá. ¿Qué día es, qué celebramos? 
-Que amaneció, mamá, ¡amaneció!. Y se va corriendo, dejándome a solas con la mano que reverdeció después de la muerte. 
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