1/25/2012

Rojo pasión

Triunfo académico
En cierta ocasión hice una disertación filosófica ante un gran público. Al terminar, cantidad de gente vino a felicitarme. No tuve duda de que había triunfado cuando por fin vi a un preclaro maestro de las artes que venía directamente hacia mí. Al llegar al podio, me sacudió la mano con fervor y me dijo: "La felicito por ese pelo tan rojo".

Percepción
Para mi felicidad hoy atravesé 4 proyectos de construcción sin que un obrero me dijera obscenidades. Mi primera conclusión es que estoy subida de peso, aunque eso nunca los ha detenido. Tal vez es que ya no soy tan joven, pero eso tampoco les importa. Tal vez tomaron conciencia sobre el acoso; lo dudo. Por mi ropa negra tal vez piensan que soy "prostituta" y ellos se miden un poco más con estas trabajadoras. Por fin llegando a mi edificio unos repartidores frenaron para decírmelo de frente: "Esa pelirroja tiene cara de ser perversa" -y por ahí mismo arrancaron.


Crimen 265
Sangre por todas partes. Una mujer semidesnuda arrastrándose hasta el baño. Vientre desgarrado, respiración entrecortada, náuseas, rostro lívido. Un puñal de cien puntas le rasga hasta el fondo las entrañas. Ni una queja, ni una lágrima. Sólo un verdadero macho se lo aguanta. Crimen #265 de mi vida y #8 de este año. Ámame ahora: estoy menstruando.

Influencia

Hay quienes se han pintado el cabello rojo por la revolución, por la sangre, por la guerra, por la rebeldía, ¡por Irlanda!, por el rock, por muchas razones. Y aunque usted no lo crea, hay quienes se han pintado el pelo rojo, solo por mí. Vaya, eso sí se llama influencia. Ojalá tuviese la misma influencia en la política.
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