2/09/2020

La letter Ti


Cuando me fijé era tarde y ya iban lejos. Mi hermano me pidió permiso para que mi hijo Kola lo acompañara a la misa, y le dije que sí sin pensarlo. Recién habíamos vuelto de Canadá, en donde mi agnosticismo le mantuvo a raya de mis antiguas tradiciones. No habría querido inculcarle ninguna religión pero me consolaba saber que Kola es despistado y no le prestaría mucha atención a casi nada que no entrase en la línea de sus obsesiones. Tal cual fue que, en efecto, aprovechó la misa para jugar con sus dedos y sus fantasías, y al finalizar, cruzaron a la casa cural.

-- Dile a tu madre lo que pasó -le ordenó mi hermano al volver a casa, con cierta mirada de reprobación.

-- Aaah -dijo Kola después de un rato intentando recordar-, fuimos a ver a un viejito que estaba en una silla, al que le decían "El Padre".

-- Dile a tu mamá lo que hizo El Padre.

-- Nada. Nos estaba saludando y cuando ya nos íbamos, me escribió en la frente la Letter Ti con un dedo todo sucio de carbón. 

-- Ya te dije que no es ninguna "letter Ti", Kola. Es una cruz como la que te señalé en la torre de la iglesia -insiste mi hermano.

-- Aaah  -corrige Kola risueño-,  yo pensaba que era la letter Ti, pero es un signo de Plus, tío. Eso se usa para sumar! 

Entonces mi hermano se fue por ahí rezongando, mientras Kola y yo nos encogimos de hombros y nos sentamos a practicar matemáticas.