1/17/2013

Puro Love

Amor concreto
Hace un par de años mi novio de entonces, con quien vivía, me regaló un anillo de compromiso. Por buen rato lo llevé en mi mano, hasta que decidimos refundar nuestra alianza sobre bases más concretas. Así que lo vendimos y compramos biberones, pañales, libros y mucha cerveza.

Robamarido 
Esa palabra robamarido suena chistosa pero además es falsa. No se puede robar un marido. Las personas no nos pertenecen. En el capital todo es cosificable, todo es mercancía y los esposos y esposas creen pertenecerse. Eres mío, soy tuya -dicen, y luego se juran barbaridades. Luego cuando uno de los dos decide meterse con otra persona, la anterior se arroga el título de propietario, de primer dueño y se convence de ser la víctima de un robo o una usurpación. La idea de todo eso es que nadie pueda renovar sus expectativas ni cambiar de deseos por el resto de sus días.

Subdesarrollo

Aquel amante y yo llevábamos una vida de privaciones. Por ejemplo, esa habitación sumamente caliente que nos obligaba a pasarla desnudos. O ese colchón tan deteriorado que nos obligaba a dormir encaramados para sortear los alambres. Y qué decir de la escasez de agua que hacía obligatorio el ducharse juntos. Y como ni teníamos cable de tv ni internet, pos tocaba leer, escribir, pasear, emborracharnos o inventar juegos. Todo eso es lo que alguien alguna vez llamó ¡las ventajas del subdesarrollo!

Trabajo forzado
Hay un tipo que sigue molesto conmigo porque yo no lo quise de marido pero es que hace algunos años cuando me pretendía me hizo una confesión espeluznantemente reveladora. Me dice: "Mira linda, yo por tí soy capaz hasta de trabajar"

Marido ajeno
No he sido del todo franca. Cuando a una compañera se le ha ocurrido celarme con su marido, no he sido capaz de confesarle que en realidad la mayoría de los maridos de las compañeras me resultan unos idiotas y farsantes que no se las merecen. Y que cuando me quedo observando al tipo no es porque me guste, sino porque no entiendo cómo una se aguanta a  tipejos así.

Primera noche
Mi cama es un campo de batalla. Primera noche juntos. Sábanas enredadas. Almohadas húmedas. Pechos inflamados. Lucha por el control. Ropas rasgadas y toda clase de fluidos. De milagro amanecimos vivos, él entre mis piernas y yo rendida. Tal y como yo lo deseaba, mi hijo recién nacido resultó ser terrible.

Razones
Encontrar por fin al amor de tu vida y poder hablar de sus más profundos sentimientos viéndose a los ojos y saber que no están juntos por sexo o dinero o poder o política, por esnobismo intelectual o por obsesión, sino por todo eso.

Sexo
Para el marxismo, el sexo es la objetivación del amor. Entonces camaradas, seamos más objetivos.
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