1/17/2013

Crío cuervos

Crío cuervos
No es que las palomas sean mansas, lo que pasa es que no tienen garra y colmillo. No me gustan las palomas, son una fiera castrada. Cuantos genios y librepensadores no fueron acribillados en la cuna del pensamiento por sus propios progenitores temerosos de su autonomía. Prefiero criar cuervos, aunque un día me saquen los ojos.

Decencia
Soy una mujer decente y recta porque todos mis hijos tienen el mismo apellido: el mío.

So sorry!

Hijo mío: por el mundo al que te traigo,  te pido perdón.


Alerta
Tuve una hija hace dos décadas, desde entonces no duermo. Tuve un hijo hace cinco años, desde entonces no me peino.

20 años
Hace 20 años nació mi niña cuando yo misma era una niña. Y partimos en la búsqueda de un refugio sin chantajes y un plato de lentejas. En un mundo que a algunas les tocó de Disney y a otras nos tocó de Dogville. Es casi un milagro que mi hija se haya constituido en una mujer sólida y maravillosa, que no se asusta ante la sangre, que igual puede ponerme en orden a mí que a un caballo, vacunar pavoreales, hacer una necropsia y todavía oler a perfume. Ella me agradece por haberla traído hasta aquí y yo le sigo la corriente, porque ambas sabemos que es ella quien me ha salvado la vida cada día durante 20 años.

Método
Por años estuve chantajeando a mi hija dándole 5 dólares por libro que leyera. Hace poco recibí una llamada: "Mamá, qué libro quieres que te lleve?". Mi hija sin decirme nada, se había inscrito en la biblioteca nacional y saca un par de libros por semana. Por la emoción le digo que algo de Hemingway y al rato llega con Adiós a las Armas. Corro a abrazarla y para no quebrarme ante ella le digo: "Es que me gusta mucho Hemingway". Ella sabe que es mentira pero me sigue la corriente. Criar hijos es duro, pero criarlos siendo anti sistema es más duro todavía. Décadas de guerra sin poder decirle adiós a las armas ni por un minuto.

Mustangs
Ayer mi hija tuvo su primera necropsia. Y aún cuando pasó semanas atendiendo a la yegua, ayer mantuvo una conducta muy científica. Mientras otros estudiantes palidecían, ella inyectó, palpó vísceras, cerebro, ovarios, colon, en medio de un charco de sangre y materia fecal. Luego se comió su emparedado. Cuando la recogí se lavó con alcohol y se subió al carro descalza, pensativa todo el camino. Nunca conocí a alguien tan majestuoso como un caballo ni tan majestuoso como mi hija.

Ni Madres
Al rol de la maternidad no hay que sacralizarlo; por el contrario, hay que politizarlo y colocarlo en su justa dimensión. Si hay que hacerle justicia a las madres, no es por ser santas, ni por ser seres virtuosos, sino por ser mujeres sobre explotadas por la sociedad. Por eso el capital, las iglesias, su sistema educativo y sus ejércitos, promueven ferozmente el culto a la madre, para perpetuar todas las formas de violencia y control que operan sobre las mujeres, tengan o no tengan hijos, con el sometimiento de nuestros cuerpos y la división sexual del trabajo.