El hijo rubio

Sabía que no tendría que haberme oscurecido tanto el cabello, pero no recordaba por qué. Ahora cada tonto me pregunta que si mi hijo (ricitos de oro) es hijo de un gringo... Y aunque no hay que dar explicaciones, como no quiero que crean que soy gringuera me pongo a decir que en realidad soy cuarterona media casta y castaña-afro-ngäbe, que si vieran a mi abuela y mi madre que fulas que eran y no sé qué más sandeces como si pidiera perdón por no parecerme a mi hijo (en realidad somos muy parecidos). Y luego decir que dios me guarde de ser gringuera, que si mi tía hasta peleó en la invasión, que yo protestaba afuera de La Embajada... Pero ya me harté de esas preguntas tan fuera de lugar en una zona de convergencias como lo es el istmo, y cuando vengan otra vez a preguntar, he resuelto decirles que le pregunten a la patrona, porque yo sólo soy la que cuida al niño.
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